Amigos infieles y leales
Jaume Cabré

A raíz de la reunión de los traductores de Mercè Rodoreda en diciembre del año pasado, el escritor Jaume Cabré reflexiona sobre la traducción. Para Cabré la grandiosidad del trabajo del traductor es mantenerse en una discreta transparencia para dejar que su texto, el que ha traducido, sea el que emocione al lector. El traductor quiere provocar en los lectores de su lengua emociones parecidas a las que provoca el texto original a los lectores del texto original.

El autor también apunta en el artículo un par de temas relacionados con la traducción: la gran tradición traductológica de las lenguas minoritarias y un fenómeno que califica de curioso: el envejecimiento de las traducciones antes que las obras originales, hecho que conlleva que cada dos o tres generaciones se traduzcan de nuevo obras que ya habían sido traducidas.

Cabré transmite su admiración por los traductores y lo ejemplifica en el encuentro que él mismo tuvo hace pocos años con algunos traductores de su obra.