Interpretación

Resumen

Hay una diferencia esencial entre la interpretación y la traducción: en la primera predomina el valor semántico del mensaje, el cual ha de ser claro para los auditores presentes en la sala; en la segunda se trabaja a partir de un texto conocido y totalmente definido y cuya forma permanece en el tiempo.

Hay dos géneros de interpretación: la interpretación consecutiva que se realiza cuando el orador ha terminado su intervención y la intervención simultánea que se realiza prácticamente al mismo tiempo que el mensaje ha sido pronunciado en la lengua original. Actualmente esta segunda forma acapara el 80% del total de traducción.

El intérprete no repite las palabras del orador, sino que capta las imágenes e ideas del mensaje y emite éstas en la lengua de los auditores de forma clara y concisa, es decir, traduce el sentido de las palabras del mensaje. Para ello el intérprete ha de emitir casi espontáneamente el mensaje captado y, al mismo tiempo, escuchar el mensaje precedente. Para llevar a cabo el proceso de interpretación el intérprete ha de conocer perfectamente ambas lenguas y más o menos profundamente el tema tratado.

Ello requiere dominar un vocabulario muy amplio y un conocimiento bastante grande de muy diversos temas. Estos conocimientos se adquieren a base de experiencia y una continua preparación de los temas que ha de tratar a lo largo de su ejercicio de intérprete. El intérprete se sirve de enciclopedias especializadas, diccionarios, glosarios, etc. Sin embargo los documentos de trabajo de la conferencia constituyen su mejor ayuda.

Por último conviene resaltar que el intérprete desempeña un papel fundamental en su función de intermediario. Aunque las ideas pertenecen al orador es el intérprete quien habla a los auditores en su idioma, y participa activamente con sus expresiones, sus giros y el tono que le caracterice, sin embargo asimila el estilo del orador de forma casi inconsciente, Es de suma importancia que las instalaciones acústicas y la calidad de los conferenciantes sea óptima, y el interprete deberá expresarse siempre en su lengua materna para que la interpretación tenga la máxima calidad lingüistica.